Beatriz González Fernández y Eduardo Menéndez Casares son miembros de Ecologistas en Acción/Ecoloxistes n’Aición d’Asturies

Dar una definición de río no es sencillo pues un río es algo complejo, no es solo un cauce por el que discurre agua, es un sistema natural muy amplio que genera un paisaje y un ecosistema húmedo, que incluye las riberas, las vertientes y los acuíferos asociados a él, por este motivo es más adecuado hablar de sistemas fluviales. Estos sistemas son considerados como las arterias naturales de los continentes, equilibran el ciclo hidrológico conduciendo el agua de lluvia hasta los océanos y regulan el relieve del planeta transportando los materiales producto de la erosión del continente. Pero también son ecosistemas de gran biodiversidad que transportan nutrientes desde su nacimiento hasta el mar, aportando a su paso fertilidad y proporcionándonos importantes servicios a los seres humanos pues contribuyen a suavizar las condiciones meteorológicas y climáticas, especialmente en zonas áridas, nos aportan agua y alimentos, y cumplen importantes funciones como ejes vertebradores del territorio, como generadores de paisajes para el disfrute y como elementos culturales y emocionales.

Río Piles de Xixon

Sin embargo y a pesar de su gran valor, estos ecosistemas han sido muy maltratados por la especie humana, que ha intentado dominarlos y domesticarlos hasta convertirlos, en muchos casos, en meros canales sin vida. El caso más extremo de estas alteraciones lo encontramos en los tramos urbanos de los ríos siendo uno de los ejemplos más claros de cómo el desarrollo urbano convirtió ecosistemas de gran valor en espacios marginales y descuidados. Así, los ríos de numerosas ciudades se transformaron en barreras divisorias, en colectores de aguas fecales y en lugares donde verter todo tipo de residuos haciendo, con ello, que muchas ciudades con río vivan de espaldas a él.

Ríu Piles de xixón

Esta situación trajo consigo un aumento de la conciencia, tanto a nivel científico como de la ciudadanía, sobre la necesidad de protección de estos ecosistemas tan valiosos y surgió una nueva disciplina, la Restauración Fluvial, que en los últimos años ha cobrado auge en toda Europa. Asociado a todo ello también se ha producido un cambio en las formas de afrontar la integración de los ríos en las ciudades mediante planes para recuperar su calidad ambiental y devolver a los tramos fluviales urbanos un papel vertebrador de la ciudad que atraviesan; un ejemplo puede ser el río Manzanares a su paso por Madrid.

En este contexto desde Ecoloxistes n’Aición d’Asturies nos planteamos la conveniencia de desarrollar actuaciones similares en algunos ríos asturianos como son el Nalón y el Caudal a su paso por las localidades de las cuencas mineras o el río Piles en Gijón, al que nos referiremos con más detalle a continuación.

Ríu Piles de Xixón y descontaminación

El desarrollo urbano de la ciudad de Gijón fue ganando terreno al mar y al río, el cual fue perdiendo su carácter de río costero cantábrico, con humedales y arenales, a medida que la ciudad se expandía. Su trazado se fue simplificando, perdiendo meandros  y llanura aluvial hasta quedar reducido a un canal constreñido entre paredes de hormigón. Es un río con una profunda alteración morfológica que ha perdido en gran medida su potencial como ecosistema valioso para la biodiversidad, presenta una alta vulnerabilidad frente a las crecidas y además, desde hace años, sufre recurrentes episodios de contaminación en sus aguas.

Por estos motivos consideramos que es urgente y prioritario actuar sobre él para renaturalizar el tramo que discurre desde el puente de la avenida de Albert Einstein hasta el puente situado en la playa de San Lorenzo (1.940 m). Se trataría de devolver a nuestro río el aspecto de un curso fluvial más natural, lo cual incrementaría sustancialmente sus valores ambientales y paisajísticos como ecosistema fluvial, así como potenciarlo como pasillo verde en su recorrido desde las rasas y campiñas costeras hasta el litoral de la playa de San Lorenzo.

Con el proyecto que presentamos se pretende que el actual cauce del río disponga nuevamente en sus orillas de unas franjas mínimas de vegetación de ribera que son un componente ambiental esencial de los sistemas fluviales. También se pretende mejorar la función de corredor fluvial del río, de forma que tanto la lámina de agua como las orillas permitan la conexión de los hábitats situados aguas arriba y aguas abajo del tramo que atraviesa la ciudad, y, por tanto, de las comunidades de flora y fauna tanto acuática como terrestre. Desde el punto de vista hidráulico, el río recuperará un régimen más próximo al natural, mediante actuaciones de revegetación, que contribuirán a laminar las crecidas del río, y de implantación de escolleras-deflectores.

Otras actuaciones consistirán en limpiar de residuos las orillas y el lecho del río, retirada de compuertas, demoliciones puntuales de hormigón, control de especies invasoras, y colocación de cajas nido y de paneles para la interpretación ambiental.

Aunque el Piles no podrá volver a ser el cauce costero que discurría entre arenales, humedales y prados, formando un estuario de gran valor ecológico, sí puede recuperar una cierta naturalidad que permita su potenciación como corredor paisajístico y soporte para la biodiversidad.

Septiembre,2020
Ecoloxistes n’Aición d’Asturies

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